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Tarde o temprano, la mayoría de los moteros nos encontramos
en la situación de afrontar la compra de una moto usada, que normalmente
se llama de segunda mano. Es más que probable que no sea de segunda mano,
sino de tercera, cuarta, quinta... pero más importante que eso es el estado
en que esté la moto, los indicios de buena conservación, y los fallos
que no nos pueda ocultar el vendedor.
Quiero hacer un comentario sobre la actitud del vendedor. Si
objetivo es vender la moto, y sea conocido o desconocido, la querrá vender
al precio más alto que pueda, y si es necesario escondiendo los fallos,
vicios o defectos que tenga la moto. Estamos, por desgracia, en un mundo en el
que el dinero no es el medio para el disfrute de las personas, no, eso era antes;
ahora las personas somos el medio, y el dinero es el objetivo. Así es normal
que todo vendedor anteponga el dinero a las personas. Sencillamente, es lo que
hay. Para cambiar esto haría falta reinventar la sociedad moderna capitalista
actual y hacerla más humana, así que como eso es un "poquito"
complicado, al menos haremos por nosotros lo mínimo que podemos hacer:
intentar que no nos engañen. Ahí van mis consejos.
Cuando llames para la cita, es mejor que vayas tú. No hagas caso si te
dicen que hay más compradores. Lo normal es que haya más gente que
la vaya a ver, pero eso no quiere decir que la vayan a comprar. Tú ni caso,
a tu ritmo.
Al llegar, exígele al tío que la moto esté fría. Si
la moto arranca mal en frío, lo que hacen es procurar arrancarla antes
de que tú llegues, para que arranque mejor aunque el motor no esté
caliente. Toca la llanta de la moto, y luego toca el carter del motor. Si notas
que el motor está más caliente que la llanta, es que ha arrancado
la moto hace poco; y si es así, posiblemente tenga dificultades al arrancar.
Pídele volver a verla, pero con el motor bien frío. Díselo
así de claro, pide lo que quieres: eres el comprador.
Es normal que a veces te digan que no tienen muchas ganas de venderla. Mentira
cochina. Si la vende es porque la quiere vender. Ni caso.
Al arrancar la moto en frío, lo más normal es dejarla al ralentí,
o al menos no darle acelerones nada más arrancar; es decir, ir con cuidado
con el motor cuando está fría. Si ves que nada más arrancarla
le gusta dar cuatro acelerones, cuidado. Eso es lo peor que se le puede hacer
a un motor. Lo peor.
Al arrancar en frío puede que veas salir del tubo de
escape un humo blanquecino. Ese humo es como un vapor, que enseguida desaparece.
No te preocupes, es normal. No es más que vapor de agua.
Pero cuidado. Si el humo blanquecino tarda en desaparecer, o si huele a aceite,
pon la mano en el tubo de escape, y dala unos acelerones suaves. Si el humo te
mancha la mano de aceite, es eso mismo: aceite. Un motor que consume aceite es
una ruina, la mayoría de veces es así porque está mal cuidado,
y tener una moto que baje a menudo el nivel de aceite te puede dar un susto. Hay
motos que consumen aceite, pero no deben manchar la mano en el tubo de escape.
El ralentí de la moto debe ser suave y contínuo, sobre todo si el
tubo de escape es original y en buen estado, si no es el original sonará
algo más rudo. Si mantiene el ralentí a trompicones, pero al acelerar
este efecto desaparece, es que el motor tiene la cadena de distribución
destensada. Puede funcionar así muchos kilómetros, pero esto implica
que tarde o temprano habrá que abrir el motor para cambiarla.
Mira el motor de carca y con luz, y busca que entre las juntas no pierda aceite.
Si pierde aceite, se verán manchas grasientas bastante líquidas;
si está escesivamente limpio por fuera, pero se ve restos de suciedad por
los rincones y huecos, sospecha. Es posible que lo haya limpiado a conciencia
para quitar las manchas de aceite y grasa. Si el motor no está totalmente
limpio, y se ve porvo y suciedad propia de un motor, pero está bien seco,
estupendo. Un sintoma de un motor bien cuidado.
Intenta dejar la moto al ralentí durante un buen rato mientras hablas y
preguntas. Tienes que esperar hasta que suba la temperatura, y comprueba que el
ventilador del radiador se dispara al estar bien caliente, si no funciona, te
puedes quedar sin moto.
Con un papel higiénico o algo similar, pásalo por la barriga del
carter, por la parte inferior. Si sacas mancha de grasa seca, no te preocupes.
Si en cambio sacas mancha de grasa húmeda o líquida, cuidado, cuidado.
Mal síntoma. Si lo que ves es claramente aceite limpio, no sigas. Que se
meta la moto por donde le quepa.
Al acelerar el motor en caliente, tiene que sonar limpio y contundente. Si es
un cuatro cilindros tiene que ser un solo sonido fino y contínuo. Un motor
de cuatro cilindros que suena como si fuesen tres o dos cilindros es un motor
viejo, o cuando menos, que necesita urgentemente un reglaje de válvulas.
En cualquier caso el motor tiene que responder bien a cualquier régimen.
Si al darle acelerones fuertes y seguidos, notas que le cuesta acelerar desde
abajo, como si se atragantase, es posible que se deba a que tenga poca batería,
algo normal en las motos que están a la venta. También es probable
que necesite carburación, no es demasiado costoso, y da buenos resultados.
Si al rodar en marcha con la moto notar que da tirones al ir
sin acelerar estando caliente y en una marcha no muy larga, eso es que tienes
el kit de arrastre para el cambio. Seguramente un eslabón de la cadena
está jodido. Vigila en todo caso los dientes de la corona de la rueda.
Si están visiblemente gastados, o hay alguno roto, necesitarás cambiarlo
irremediablemente.
Prueba todos los mecanismos electrónicos. Luces, intermitentes, claxon,
parada de motor, arranque...
Comprueba en frío (que si no te quemas) el estado de los discos, sobre
todo los delanteros, pasando el dedo por la superficie de contacto. Deben ser
totalmente lisos, y si notas alguna ranuda o escalón, que sea algo mínimo.
Si notas un escalón claramente, es que vas a tener que cambiar los discos
pronto. Si el escalón es visible a simple vista, es que necesitan cambio
ya. Esto suele ser síntoma de mucho kilometraje, y de haber usado malas
pastillas. Normalmente una moto con bastante kilometraje (70.000kmts) pero que
haya usado buenas pastillas de freno no tiene mucho escalón en los discos.
Mira de canto los discos, y mira el grosos que le quedan a las pastillas de frenos.
Si están en las últimas las vas a tener que cambiar. Aunque esto
no es grave, es dinero.
Si la moto tiene caballete, súbela en él de modo
que la rueda delantera quede en el aire. Gira el manillar libremente. Debe girar
suavemente en todo su recorrido. Si ves que en la posición de circular
recto, el manillar tiende a quedarse ahí, es porque la moto ha tenido una
colisión frontar, y los cojinetes de dirección están dañados.
Hay que cambiarlos, es peligroso.
Amortigua la moto. La suspensión y las horquillas deben volver con finura
y suavidad. Si notas que las horquillas no vuelven de forma fina y uniforme, es
que al menos una de ellas no está totalmente enderezada, y ofrece resistencia.
Tanto en las barras de la horquilla como en el amortiguador o amortiguadores traseros,
mira y toca, no tiene que haber nunca ni rastro de aceite, deben estar totalmente
secos. Si las barras de la horquilla pierden aceite, hay que cambiar los retenes
interiores, y hay veces que vuelve a fallar. Si pierde aceite el amortiguador,
casi seguro que lo tengas que cambiar.
Es casi normal que todas las motos tengan marcas de haber caido, el motivo es
que tienen dos ruedas y en el momento en que pierden el equilibrio, y nadie las
aguanta derechas... pues se caen, naturalmente. No hay que escandalizarse por
eso. Una moto puede haberse caido mil veces y estar en perfecto estado.
Si la moto se ha caido, verás marcas en las manetas,
de freno o embrague, en los contrapesos del manillar, el las estriberas, en el
tubo de escape, en las defensas si las tiene, en la zona del cárter más
cercana al suelo y en el costado, en el carenado o en las tapas, en los intermitentes...
y en caídas graves incluso en el depósito. Si preguntas sobre pequeñas
marcas, siempre te dirán que tuvo una caída en parado; igual te
da la risa, la verdad es que todo el mundo dice lo mismo. Si la moto está
bien, esas pequeñas marcas no tienen más importancia de lo que pueda
valer la pieza.
Si las manetas de freno, o palancas de freno y cambio bailan y hacen mucho juego,
necesitan cambiar, no es imprescindible, pero si aconsejable. Las manetas curvas
están enderezadas, y se curvaron por una caída. Cambialas por unas
rectas, que están pensadas para trabajar en su recorrido.
Muchas veces te encuentras en la moto con un kilometraje muy bajo, cuando es mentira.
¿Cómo se puede saber eso?. Por las marcas que no ha podido borrar.
Las zonas donde se ve el uso y desgaste real de la moto son:
El clausor, donde las otras llaves del llavero dejan la marca; los puños
del manillar, que se ablandan y agrietan con el uso; la luneta del carenado, que
pierde la transparecia con el tiempo; El depósito de descolora en la zona
que roza el pantalón y sobre todo la correa; el sillín se deforma;
las estriberas de goma se desgastan segun el uso y se ve como la huella pierde
relieve; las estriberas metálicas acaban pulidas; las llantas cuyo borde
tiene varias marcas de la pintura saltada reflejan que la moto ha tenido muchos
cambios de neumáticos; la goma de las palancas de cambio y de freno también
se desgastan visiblemente.
Si te ves que el cuentakilómetros no funciona o está desconectado,
guíate por todo lo anterior.
Deberías probar la moto antes de comprarla. La excusa más normal
para esto es que te digan que no tiene seguro, y es normal que no la quieran sacar
si no tiene seguro. Si estás realmente interesado en la moto, y no tiene
seguro, pide una propuesta de seguro y vuelve a probarla. Recuerda que una batería
en baja forma da problemas en la chispa al principio; cuando carga con los kilómetros,
vuelve a ir bien. Si ves que la batería no mejora con los kilómetros,
casi seguro que el regulador de la moto esté estropeado.
Puedes comprobar el consumo real de la moto, aunque necesitarás
tiempo y dinero. Antes de salir comprueba el nivel del aceite y la presión
de los neumáticos. Llénala de gasolina y pon el cuentakilómetros
parcial a cero. Si no tiene parcial, anota el kilómetro en el que llenas.
Al cabo de los kilómetros que hayáis acordado, paras en otra gasolinera,
y vuelves a llenar (lo normal es a la vuelta y antes de dejarla) y así
sabes exactamente lo que ha consumido y los kilómetros que has hecho. Calculas
los litros que has tenido que rellenar, divides entre los kilómetros que
has hecho, el resultado lo multiplicas por cien, y tendrás el consumo en
litros a los cien kmts. Vuelve a mirar el nivel de aceite. Si ves que en pocos
kilómetros ha bajado... malo, malo, es que consume demasiado.
Eso si, si has llegado hasta aquí, y la moto ha superado
todas las pruebas, es que la moto está perfecta y bien cuidada. Tú
sabras el precio que estás dispuesto a pagar, en cualquier caso, si estás
de acuerdo, cómprala. Si tienes dudas y te parece muy cara... ofrece bastante
menos, y deja tu teléfono, igual te llama.
Antes de comprar la moto, busca un seguro ventajoso y que te haga un buen precio.
El seguro es un robo y las aseguradoras unos ladrones, y a veces te llega a costar
más el seguro que la moto.
Si te ofrecen la moto con seguro, mucho cuidado. Será sólo válido
si está a tu nombre, porque si no se cambia el titular, el tío puede
cambiar ese seguro a cualquier otro vehículo. Conviene que si te da el
seguro lo hagas constar por escrito en el contrato de compra-venta.
Que encuentres tu moto y que disfrutes con ella.
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