Trial Team Consuegra
 
Texto: Jesechi., Fotos: Luis.
 
TRAVESIA DE JAVALAMBRE (TERUEL)  
       
  Como ya es habitual en cada año una vez pasado el periodo estival y estando de vuelta de las vacaciones, nos juntamos de nuevo el grupo de trialeros para efectuar la primera cita de las múltiples travesías que tenemos por costumbre efectuar. Así sin pretemporada ni nada, nos metemos de lleno a atajar la tan esperada travesía de la Sierra de Javalambre.

Esta preciosa travesía está ubicada en la provincia de Teruel, flanqueada por los ríos Deva y Camarena. Todo el terreno es precioso, nada que envidiar a los Montes Universales, puesto que al pertenecer al Sistema Ibérico, lo podemos definir en dos palabras “im-presionante”

   
       
Primer día: reagrupamiento.
Tengo que reconocer que de las múltiples veces que se ha preparado la citada travesía, aún no he tenido la suerte de efectuarla junto a mis colegas. No obstante, por libre la he recorrido a mi libre albedrío, hace muchos años a lomos de mi primera cota, una 348,incluso con un trazado distinto, puesto que entonces en aquellos años no estaba de moda los GR, PR,etc., pero de lo que se trata es de divertirse, y cuando es encima de la moto, la diversión está garantizada. Por cierto todo lo que comento es por boca de Luis, Quique y Manolo, quienes sin pretemporada, al igual que los demás trialeros se aventuraron en las frondosas tierras turolenses.

Los trialeros asistentes fueron nueve, todos de Zaragoza: Quique, alma y jefe del grupo, Luis, Manolo Mainar, Roberto, Leopoldo, Félix , Armando padre y sus incondicionales hijos Armandito y Alberto.

Primer día : Amanaderos 1.
 
El punto de encuentro o partida es el habitual, cita en la gasolinera de Valdespartera, de ocho a ocho y media, tomar un “cafelín, coger gasolina y salir disparado con los carros y coches, dirección Teruel capital, pasando por Daroca para recoger a Luis y su flamante cota 2003.

Sobre las diez y media se llegaba al pueblo de Villel (Teruel), aquí la gente antes de ir al hotel se decide de comprar unos bocadillos, bajar las motos, vestirse de romano y salir dirección al municipio de Río Deva, donde hay unos “amanaderos” de agua donde nace el río Deva, precioso, con una cascada de lo más espectacular, es sobre la una de medio día y después de sufrir alguna pequeña avería y despiste de algún piloto, fruto debido al paisaje, “si conduces no te entretengas mirando el paisaje” corres el riesgo de perderte, pues el día estaba gris y para más INRI hay que tener mucho cuidado, puesto que tenemos reses bravas sueltas durante todo el transcurso de la vuelta, ya que estamos en terrenos de trashumancia y se juntan varias ganaderías de toros, pero de los de verdad, no como los que he tropezado este verano en Cantabria con mi buen amigo GasGas Norte, que eran dóciles y muy asustadizos.

Primer día : preparando la salida.
Una vez reunidos, puesto que la gente se ha desperdigado, ya que los toros no es cosa de tomarse a broma, después de haber degustado el bocata se pone rumbo hacia Camarena de la Sierra, pueblo donde amablemente el dueño del hotel nos guarda toda la gasolina que pretendemos gastar durante los dos días que dura la travesía. Este hotel va a ser nuestro centro de operaciones.
Primer día: en la zona de la cruz.
Tengo que añadir que a partir de aquí sufrimos el segundo despiste con la consiguiente pérdida de gente, pues el ritmo de cabeza es más fuerte que la cola y claro luego pasa lo que pasa, enfados, gritos, y algún improperio que otro; nada que no se solucione luego con una buena cervezota, pues al fin y al cabo somos todos colegas y nos conocemos desde hace más de veinte años.
Primer día: averías y descanso.

En Camarena de la Sierra (1756 metros de altura) tomamos contacto con el hotel que previamente habíamos reservado habitación para tres personas, y claro el resto de los trialeros tiene que alojarse en una casa de turismo rural. Problema solucionado, nuevo repostaje, revisión rápida de las motos y se decide que hay que subir al “pico Javalambre” (2020 metros de altitud), aquí hay un pequeño conflicto, puesto que para subir al pico se debe de pasar por otra ganadería de reses bravas, donde hay discrepancias entre el personal, puesto que nos identificamos más moteros que toreros, aunque alguno lleve el pantalón roto al más puro estilo del “Juli”,lo digo por el simpático Roberto.

Como alternativa se toma otra ruta combinando una subida de barranco muy fuerte para coronar el pico de Javalambre. Lo curioso es que como hay un poco de niebla en la cima, la gente en apenas doscientos metros queda algo desperdigada por avería de la moto de Alberto (bujía) con posterior reagrupación y sin poder coronar el pico se decide bajar de nuevo.

Primer día: avituallamiento.
Se inicia la bajada, muy fuerte por barranco distinto, dirección al pueblo de Camarena de la Sierra, empieza a llover fuerte, la gente en desbandada se vuelve a estirar el grupo y no queda otro remedio que dirigirse hacia el hotel, puesto que estamos todos hechos una sopa. El paisaje es precioso, pero las inclemencias del tiempo no nos dejan disfrutar lo que debiéramos, así que dejamos todo para mañana y .....mariquita el último.
Primer día: subida al pico Java.
Una vez duchados, hechos personas y bien escoscados nos disponemos a cenar en el hotel, con el posterior paseo por el pueblo, pues es agradable estar en medio de semejante embarcada y sólo piensas en ir a dormir para poder afrontar la etapa del día siguiente,
Río Deva.

Segundo día de travesía, después de desayunar, repasar las motos y decidir que se va a subir el pico de Javalambre de nuevo, puesto que el día anterior no se pudo disfrutar como es debido, y de ahí hacia Cascante del Río (1260 metros de altura, pasando por la Ermita de Santa Elena y la Loma de San Pablo. Así que desde 2020 metros bajamos por barrancos llenos de maleza hasta Cascante, total un desnivel de casi 800 metros de diferencia que aquí sí que se midieron las fuerzas, donde nuestro trialero de cabeza, Quique, cae en una especie de trampa, que si no es por la ayuda de su escudero, Félix, creemos que la moto ahí se queda, pues las fuerzas iban más bien justitas.

Tanto que la mitad de la gente optó por volver por la carretera, con lo cual de nuevo hubo que sumar otro desastre, ya que unos atascados en el barranco, otros tirando millas por la senda, que no saben muy bien a donde van a ir a parar y el resto desperdigados por la carretera.

Segundo día: Leo y Manolo Mainar.
De nuevo a intentar reunir a la gente, tercer despiste de la peña, ahora le toca a Leo y a Luis intentar hacer de enlace en los tres grupos, por lo que invierten casi una hora en reunir a la gente en la senda apropiada, no sin antes de echarse las culpas de que si tú corres mucho... que para esto no vengo otra vez....etc... son como niños, lo dicho, nada que no solucione un par de cervezotas.
Segundo día : no son setas, son trialeros.
Una vez hecha la reagrupación total se decide ir hacia los carros y dejar para otro día la caminata, pues hay quien quiere ver las carreras de motos GP en la televisión, así que dirección a Villel para comer y de ahí retomar el camino hacia Zaragoza.
Segundo día: cima de Javalambre.
Segundo día: cima de Javalambre 2.
Yo, debo de añadir que, a mi “cuadrilla de impresentables”no los puedo dejar solos, primero porque el deporte y el compañerismo es lo que prima y segundo porque hay que salir de casa con los deberes bien hechos.
Así que desde aquí os invito para el mes de noviembre a todos los lectores que habéis llegado hasta el final que la próxima travesía pienso prepararla en persona con mi gran amigo Vicente (Molinés) y casi seguro que será tan buena como las hechas el año pasado (Ríos Piedra, Gallo y Bullones).
Segundo día: el reposo de las guerreras.

Hasta la próxima y a recuperar fuerzas, sobre todo imprescindible venir con buen humor, y los malos humos que sólo sean los del escape de la moto.

Un saludo.

Quique: apretón sin remilgos.