| (II) TRAVESÍA POR LOS VALLES DE BUELNA, IGUÑA Y PAS | ||||||
| 8 de Octubre del 2003 CANTABRIA | ||||||
| Así que una vez coronada la sierra, dejamos atrás todo el barro y empezamos a serpentear por todos los caminos posibles, ya sean senderos hechos por las vacas tudancas o por los propios ganaderos con sus vehículos, los cuales tienen que subir a dar vuelta de sus reses. Por cierto, anduvimos un buen rato por una vía romana que es parte de lo que fue la unión entre la costa y Herrera de Pisuerga. Todo este trayecto es el más bonito de la excursión, pese a que la vegetación en algunos tramos nos oculta la vista. Bueno, todo no fue bonito, porque si al empezar tuve barro en el valle de Buelna, ahora nos metíamos al valle de Iguña dentro de un bosque quemado y para poder salir había que coronar la cima, y justo cuando arrancamos salimos a la par, Javi y yo, decido dar un salto para no caer en un agujero-trampa, y no me percato que se me cruza Javi, que va un poco a su libre albedrío, haciéndome parar en seco con el freno delantero, con el consiguiente resultado de una galleta de estas que sales disparado por el manillar, cayendo de espaldas al suelo y la moto ni os cuento, una vuelta completa, pero sin consecuencias afortunadamente. | ||||||
![]() |
||||||
| Estoy limpiando un poco la hierba de las manetas y veo a GGN que baja por el mismo sitio que tres segundos antes me había caído, y aunque le aviso que hay un agujero, sólo le da tiempo a soltar la moto y dar otra voltereta similar a la mía con la consiguiente carcajada de ambos, aquí el escape de su GasGas se taponó de barro y no podía ponerla en marcha hasta que se percató. No obstante, Javi, José Luis y yo, ya habíamos salido hacia la cima de la colina pedregosa para poder salir del matorral quemado, que acabamos hechos unos zorros, lo digo por los tizonazos que recibes mientras subes serpenteando por los matorrales quemados, aquí debo de apuntar que cada uno de los cuatro subía por donde podía, puesto que no había camino ni senda marcado, es decir, a campo abierto. | ||||||
![]() |
||||||
| Una vez descansados y recuperados, salimos al encuentro del municipio de Silió. Para acceder a este municipio debíamos pasar otro bosque, éste ya era verde, precioso pero era fácil perderse puesto que íbamos a la brava, y mira tú por donde en este momento que voy el último, me quedo tirado sin gasolina, miro mi cuenta kms, y calculo que hemos andado unos 22 kms, así que tuve que echar dos litros al depósito, y sólo se me pasaba por la imaginación que sólo a mí me podía pasar esto, porque no sabía por donde habían tirado, me quito el casco, así de este modo puedo oír mejor el motor de las trialeras, pero no consigo oír nada. Así que, sólo queda seguir las huellas en la espesa hojarasca, pero no hizo falta, porque el bueno de GGN, gritó mi nombre y no tuve más que arrancar e ir hacia donde había oído el grito. Una vez reunidos, les conté que me había quedado sin “gasofa” y que sólo tenía mi depósito dos litros de autonomía, las GasGas y la Beta llevan tres litros, así que claro, ellos no tenían necesidad de repostar gasolina hasta que llegáramos al pueblo de Silió. | ||||||
| Después de bastante rato de descenso por caminos vecinales y tramos de la vieja calzada romana, tomamos la carretera al municipio, donde descansamos en el bar de la plaza, sobre una media hora, por supuesto bebiendo y comiendo, para reponer fuerzas, no seáis mal pensados. En la calle mientras aparcábamos las motos, GGN me contaba, como anécdota del municipio, que el día de reyes traen del monte unos eucaliptos que empalman y apuntalan en la plaza del pueblo, señalándome las dos grandes vigas clavadas en el suelo que sirven de base y sujeción a los troncos que deben de erigir hasta que queda firme. Os aseguro que esto no me lo pierdo, así que si puedo, estoy sobre el 5 de enero por estos lares, viviendo este folklore, toda esta idiosincrasia que no conozco y no tengo el más mínimo interés de perderme. | ||||||
![]() |
||||||
| Una vez descansados, gastadas las bromas de rigor, y contadas las tonterías de turno, yo le decía al propio Javi, que se movía más que el rabo de una lagartija, y que si llevaba pilas Duracel, puesto que no paraba, de un lado a otro, y si sabía que los caminos o las sendas eran para seguirlas, a lo que él me contestaba que lo bonito era improvisar, y si no que me lo digan en una cuesta de unos ocho metros de largo con dos pequeñas jorobas, nos hizo el deleite de subir de un salto, algo chapucero, pero espectacular, puesto que le echaba un par de narices y pasaba rozando entre dos árboles para desaparecer en el sotobosque, yo no pude menos que contagiarme, o mejor dicho cebarme, y subí al igual que él, bastante chapucero y aterrizando con la rueda delantera en una raíz, dándome un buen susto, y saliendo de mi bolsillo disparado el móvil, así que me tranquilicé e hice alarde de monitor, diciendo que esa cuesta era para subirla en dos tiempos y en tercera velocidad, con la consiguiente demostración, pues estábamos saltando al estilo de supercross y en realidad somos trialeros, gente elegante y con buenas formas, así que dicho y hecho, después de la teoría llegó la práctica, demostré a los dos Joses y al imparable de Javi, que Jesechi subía a ser posible con estilo trialero, y las filigranas las dejo para Edgar Torronteras y al resto de compañía del freestyle. | ||||||
| Aquí hicimos un par de fotos y se acabó el carrete, pues sólo me había echado la cámara de bolsillo, la que sólo revelas una vez al año y luego no sabes ni qué fotos son y mucho menos dónde las has echado. Seguimos ruta de nuevo por la calzada romana, retomando lo andado de la ida y ahora tocaba deshacer. Pasamos por el Alto del Portillón, donde hay una cruz de cemento de unos dos metros de altura, que según GGN data de la guerra civil, y fue erigida en memoria de dos franquistas asesinados en el lugar. Mis colegas de fatigas se paran a hablar con un lugareño de la zona y yo aprovecho para leer la inscripción de la placa que hay en la cruz, hace alusión a los hermanos García Quevedo, mártires por algún motivo que desconozco, supongo que en el municipio de Villasuso podrán dar razón de su historia. | ||||||
| De nuevo seguimos millas hasta el alto de la sierra pero por la vertiente contraria , o mejor dicho paralela al sentido de la ida, mucho más abierta, por la Sierra de Quintana de Toranzo, dejando los bosques para otro día, y empezamos a trialear un poco a ciegas, siempre a la cabeza el loquillo de “Javi” que cada vez iba más tranquilo, menos mal, porque después de tres tubos de cerveza, la verdad es que andaba algo espeso para hacer filigranas o subir una roca de un golpe de gas. Digo a ciegas, porque nos llevaba por zonas rocosas y a lo que habías andado un buen trecho, media vuelta, no hay salida, a deshacer lo andado, de todos modos todo es trial, y se iba despacio, así de este modo evitas la caída, o si te caes, como vas muy despacio no te haces daño. Yo pensaba para mis adentros...¡¡¡Hombre, este Javi, no es mal tipo, un poco alocado..., pero lo que prometía ser una salida mañanera se había convertido en una ruta, y por cierto, bastante bonita, por el paisaje, claro quitando el barro y los tizonazos, pero esto es parte de las sorpresas que te deparan las travesías, así que había que agradecer a Javi que al final de la jornada estaba disfrutando de lo lindo. | ||||||
| Una vez coronado de nuevo la sierra, tenía ante mi, al fondo, el Mar Cantábrico, flanqueado por la derecha con Peña Cabarga y por la izquierda con los Picos de Europa, blancos, como si de una tarta se tratara, y en medio la guinda del pastel....la bahía de Santander, y yo sin carrete. Esto lo comento con José Luis, y me dice que la próxima travesía deberíamos hacerla al Pico Jano con final en el Embalse de Alsa, puesto que coincide la mitad del recorrido con el de hoy. Así que ya os adelanto cual va a ser mi próxima cabalgata por estos lares, desde Mata, pasando por el Pico Jano hasta el embalse, calculo unos seis litros de gasofa. Mientras sueño despierto y no paro de maravillarme con el paisaje, miro el reloj, son las tres de la tarde, y ya hacía rato que había sudado las cervecitas, así que seguimos ruta hacia los Corrales de Buelna, y luego a Mata, donde paramos ya de trialear, y el amigo Javi (antes tormento), nos propone lavar las motos con la Kärcher a presión, que antes eran de dos colores y ahora son sólo de barro. | ||||||
| . Una vez lavadas las motos, excepto la de José Luis, nos despedimos todos, no sin antes darme un buen apretón con Javi, que aprovecha para decirme al oído...ostia tío, tú zumbas, no te he podido perder.... Yo, siguiéndole la broma le contesto... y tú estas zumbao, je, je, je.... Buen mozo este cántabro, algo alocado, pero en el fondo este trialero que sale de ciento a viento con su Beta 2000, da todo lo que tiene dentro. Así que en este momento, no sin antes que GGN me diera un empujoncito a la burra para poder ponerla en marcha, puesto que estaba chorreando agua, pero no hubo problema, a la primera pedalada con el aire subido del carburador se pone en marcha. Seguimos juntos hasta mi coche, donde al atar la moto en el carro, doy un salto y me clavo un clavo que hay en el suelo, afortunadamente sólo me ha traspasado el zapato, y no ha sido grave el asunto, aparte de ser una punta la mar de roñosa, y arañarme la planta del pie. Aquí le obsequio a GGN con una gorra que me regalaron en el XIV trial indoor de Zaragoza, y una bolsita porta-herramientas que me ha confiado Pacota 315, puesto que se cartean mucho, pero lo curioso es que esta pareja de trialeros no se conocen físicamente. Esto es producto de internet (todotrial-TTC, etc.), donde aunque no te conozcas, no dudas en solucionar, si es posible, el problema del vecino. Doy fe de ello, pues si no, que se lo digan a Andrés Corsino, que estuvimos medio año carteándonos y al final nos conocimos, de esto ya hace más de dos años. | ||||||
| Ahora sí que hemos llegado al final, muy
cansado por el travesía, pongo en marcha el coche y me dirijo hacia
Los Corrales de Buelna donde cojo la autovía Cantabria-Meseta
incompleta aún pero completa ya de aquí a Torrelavega, donde
ya tambien por autovia llego hasta Santander, donde todo el trayecto de
vuelta, tengo metida en la retina la postal que la naturaleza me ha regalado.
Esto siempre lo definimos con dos palabras: Im-prezionante.
Espero volver pronto y coronar el Pico Jano, ya sea con GGN, José Luis, Javi, Iván, u otros trialeros de la zona, pues sólo en Mata hay catorce trialeros, ya los iré conociendo poco a poco. Un saludo para todos ellos, y a vosotros sufridos lectores supongo que os habéis divertido con nuestras correrías por estos “lares”. Un saludo. |
||||||